Siempre existe el peligro de que nuestra tecnología sirva de amortiguador entre nosotros y la naturaleza, un impedimento entre nosotros y las dimensiones mas profundas de nuestra experiencia. Las herramientas y las técnicas deben ser una extensión de la conciencia, pero también pueden ser fácilmente una protección de la conciencia. Entonces las herramientas se convierten en mecanismos de defensa, específicamente contra esas dimensiones mas amplias y complejas que llamamos el inconsciente. Nuestros mecanismos y tecnologías, en consecuencia, nos dejan perplejos ante los impulsos del espíritu.
May tuvo una niñez difícil, sus padres se divorciaron y su hermana sufrió un colapso mental. Su odisea educativa tuvo lugar en las instituciones: "Michigan State College" y "Oberlin College". Fue profesor durante un tiempo en Grecia, y obtuvo su doctorado en psicología clínica de la universidad de Columbia, en 1949.
Pasó los últimos años de su vida en Tiburón, Bahía de San Francisco, en donde murió en octubre de 1994.





















